Nuestro país requiere de una alternativa al liberalismo individual y extremista, que amenaza con destruir nuestra soberanía. Cuando Weber menciona la relación entre protestantismo y liberalismo, pensaba en estas formas perversas de enfocar lo liberal.
Liberalismo puede significar egoísmo y desconfianza hacia el prójimo, como bien lo vio Alexis de Tocqueville, con la ruptura social como consecuencia inmediata y la guerra como resultado extremo.
El enfoque liberal de este libro descansa en una perspectiva más social y comunitaria, enraizada en el concepto de Nación y razón pública. En palabras sintéticas: intenta construir un liberalismo social.
En México necesitamos mejores leyes, pues existe una legislación muy discrecional, que permite que el gobernante o jurista en turno haga interpretaciones según su capricho. Por ejemplo, los tribunales electorales tienden a tomar sus decisiones de acuerdo al equilibrio existente en las relaciones de poder económico o político.
Se requiere de una constitución y de leyes más precisas y de vanguardia social, en las que el concepto de justicia imparcial y razonable ocupe un lugar central.
Se requiere desarrollar el diálogo razonable y democrático, pues a través de él mejorarán las elecciones públicas y se reducirán al mínimo los costos de decisión.
Justicia significa consenso, en el sentido de una razón pública amplia y compartida, acorde con un sano pluralismo, y la defensa de los derechos de las minorías.
Carrillo Puerto, Colonia Centro
Xalapa, Veracruz a 3 de noviembre de 2004.
1 comentario:
Bueno, pues nadie comenta esta cosa, se me hace que le falta publicidad.
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