domingo, 23 de diciembre de 2007

Introducción a Justicia y razón pública

Por: Ronald Martínez Rodríguez


Nuestro país requiere de una alternativa al liberalismo individual y extremista, que amenaza con destruir nuestra soberanía. Cuando Weber menciona la relación entre protestantismo y liberalismo, pensaba en estas formas perversas de enfocar lo liberal.

Liberalismo puede significar egoísmo y desconfianza hacia el prójimo, como bien lo vio Alexis de Tocqueville, con la ruptura social como consecuencia inmediata y la guerra como resultado extremo.

El enfoque liberal de este libro descansa en una perspectiva más social y comunitaria, enraizada en el concepto de Nación y razón pública. En palabras sintéticas: intenta construir un liberalismo social.

En México necesitamos mejores leyes, pues existe una legislación muy discrecional, que permite que el gobernante o jurista en turno haga interpretaciones según su capricho. Por ejemplo, los tribunales electorales tienden a tomar sus decisiones de acuerdo al equilibrio existente en las relaciones de poder económico o político.

Se requiere de una constitución y de leyes más precisas y de vanguardia social, en las que el concepto de justicia imparcial y razonable ocupe un lugar central.

Se requiere desarrollar el diálogo razonable y democrático, pues a través de él mejorarán las elecciones públicas y se reducirán al mínimo los costos de decisión.

Justicia significa consenso, en el sentido de una razón pública amplia y compartida, acorde con un sano pluralismo, y la defensa de los derechos de las minorías.

Carrillo Puerto, Colonia Centro
Xalapa, Veracruz a 3 de noviembre de 2004.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, pues nadie comenta esta cosa, se me hace que le falta publicidad.